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martes, 28 de agosto de 2012, 17:40 (comment)


Traducido por Dianthe


Violeta dirigió toda su atención a Melissa, moviéndose sutilmente lejos de Martin. “para responder tu pregunta, lamentablemente todas esas bufandas se fueron. Pero estoy esperando un nuevo cargamento esta semana, junto con un montón de otras cosas. Debes dejarte caer. Tengo algunos chales de cachemira de origen italiano que creo que amaras.” Ella continuo ablando de moda con Melissa mientras Lewis y Martin hablaban de futbol. Después de cinco minutos Lewis atrapo la mirada de Melissa. 
“vamos a perder nuestra mesa si no partimos,” él dijo.
“me tengo que ir también,” dijo violeta.
“encantada de verlos. Tengan una gran noche.” ella levanto una mano en señal de despedida y comenzó a caminar. Ella pudo oír a Martin despedirse también. No hizo más que alzar su mirada sobre su hombro y caminar directo a su coche, solo parando cuando estuvo a salvo alrededor de la esquina.
Dejo salir su aliento en una ráfaga, cerrando sus ojos. Que cerca habían estado. Demasiado cerca. La idea de Elizabeth conociendo lo que había ocurrido entre ella y Martin de un tercero la hacia sentir mareada y ansiosa. Ella abrió sus ojos de nuevo justo cuando el carro de Martin cruzo alrededor de la esquina. Él se detuvo junto a ella y ella lo miro a sus ojos, no sorprendida de ver que el tenia su cara de abogado sobre su cara, totalmente inexpresivo. Camino hasta el lado del pasajero y entro. Salió del tráfico. Ninguno de los dos dijo una palabra por unos segundos.
“supongo ¿Qué todavía no le has dicho a Elizabeth de nosotros?” su voz era cuidadosamente neutral.
“no veo el punto. “No era estrictamente la verdad, pero ella apenas iba a darle un resumen detallado de su mezclado, cargado de culpa proceso de pensamiento donde el y Elizabeth estaban afectados.
“¿no lo haces?”
“se honesto. ¿Cuánto crees que va a durar esta cosa entre nosotros? ¿Un par de meses?”
“ya han pasado mas de dos meses, violeta.”
“sabes lo que quiero decir. Nosotros somos aceite y agua, Martin. La única cosa que tenemos en común es el buen sexo.”
Él fue más lento en responder esta vez. “tenia la impresión que había un poco mas que eso. Pero si es como tu vez las cosas. Entonces yo estaba obviamente equivocado.”
Su rostro estaba todavía en blanco, pero un musculo parpadeo en su mandíbula y violeta supo que ella lo había herido con su reductivo comentario de su relación.
“¿Cómo ves las cosas entonces?” las palabras se deslizaron sin su permiso. Su estomago dio un lento, nervioso giro mientras esperaba que el respondiera.
“¿es importante?” había una tirantez en su expresión y ella recordó que no hacia mucho tiempo la mujer a la que había preguntado para casarse con él lo había rechazado en términos no muy claros. De repente la forma en que ella le negó –les negó- de vuelta al restaurante adquirió una nueva luz.
“no se lo que quieres de mi,” ella dijo.
El miro a través de ella mientras giraban en la esquina, sus ojos grises muy directos. “si, lo sabes.” Trago saliva. En el fondo, ella sabía que esta conversación estaba viniendo, y asusto la mierda fuera de ella. Sentía como si sus entrañas estaban temblando, como si pudiera perder su comida. 
“no hace mucho tiempo, tu me despreciabas,” ella dijo. “apenas podías soportar mirarme.” 
“y ahora no puedo mantener mis manos lejos de ti o sacarte de mi cabeza. ¿Con cual de estas reacciones crees que es el reflejo más exacto de mis verdaderos sentimientos, violeta? Déjame darte una pista –a pesar de que estamos discutiendo, a pesar de que estoy casi cien porciento seguro que estas apunto de abandonarme, tengo una erección con tu nombre sobre ella. Eso es lo que apenas puedo soportar mirarte.”
La crudeza de su confesión trajo lágrimas a sus ojos. Él era mucho más valiente que ella.
“¿Cómo podría abandonarte, Martin? ¿En que universo crees que seria capaz de hacer eso?” dijo, con su voz quebrada.
El desvió el coche a la acera y la siguiente como que supo era estar es sus brazos, ser aplastada cont